La ruta de Isabel la Católica en Extremadura

“Isabel”, la serie que emite TVE, ha puesto de actualidad la vida de Isabel de Castilla.  Algunas comunidades autónomas han escrito  guías sobre la “Ruta de Isabel la Católica” pero no se puede hablar de los Reyes Católicos sin mencionar Extremadura, un lugar clave donde se han forjado hechos de la historia de España. Para los Reyes Católicos Guadalupe era su paraíso y allí se forjó la aventura hispanoamericana.

Lo que se ha visto en televisión.

En la serie de television vemos que la primera temporada comienza con el bautismo de Isabel y su coronación como reina de Castilla, rodadas en el interior de la con catedral de Santa Maria de Cáceres.  Estos hechos no ocurrieron en Extremadura, sino en Segovia.  Durante esta temporada Trujillo también fue protagonista con diferentes localizaciones.

Durante la segunda temporada de la serie, los productores volvieron a Extremadura tras la negativa del Ayuntamiento de Barcelona a rodar en la ciudad condal. La alternativa fue la plaza de la catedral en Plasencia, donde se ambientó como la Barcelona del SXV.

En Trujillo se sentaron las bases de la unidad de la Península, convirtiéndose en la primera capital española.

Fernando e Isabel, vivieron en el palacio de Luís de Chaves en Trujillo. Allí acordaron unificar sus reinos y llamarse en lo sucesivo Reyes de España. Fue en Trujillo, por tanto, donde se sentaron las bases de la unidad de la Península y donde se gestó la ‘hispanidad’. Hay historiadores que se refieren a Trujillo como la primera capital de España. También en la localidad cacereña se firmó el primer documento de cancillería donde aparecen por primera vez unidos Castilla y Aragón, figurando ya como Reyes de España, con fecha 29 de diciembre de 1479.

Palacio Golfines de abajo
Palacio Golfines de abajo

Cáceres, testigo de la vida de Isabel.

En Cáceres la reina Isabel también ha tenido un gran protagonismo. En 1477 pacificó la ciudad de los constantes enfrentamientos entre los nobles de los bandos leonés y castellano, que la habían repoblado tras la reconquista cristiana. Ese año la villa pasó a ser de realengo: ante la Puerta Nueva juró la reina los fueros y privilegios de la ciudad, otorgados siglos antes por Alfonso IX. Durante esta primera visita se aloja en el Palacio de los Golfines de Abajo y se determina el escudo actual de la ciudad, formado por un castillo y un león. También en esta época nace la historia de las ‘torres mochadas’ de Cáceres. La reina ordenó cortar las torres de los palacios de aquellos nobles opuestos a su causa pues los únicos apoyos que tuvo la reina en la guerra por el trono fue la de García Golfín (rama de la familia que construyó el palacio de los Golfines de Arriba) y la del capitán Diego Cáceres de Ovando, que construyó la Torre de las Cigüenas en 1478 con permiso expreso de los Reyes Católicos. El famoso capitán se casó con Isabel Flores, camarera mayor de Isabel la Católica; y uno de sus hijos, Nicolás Ovando, fue el primer gobernador de la isla la Española (hoy República Dominicana y Haití) y el primer extremeño que llegó a América.

Plasecia, ciudad aliada a Juana la Beltraneja.

Plasencia, sin embargo era la ciudad que se puso de parte de Juana la Beltraneja, sobrina de Isabel, en la cruenta guerra civil que enfrentó a ambas para conseguir el trono y en la que también intervino Portugal. Y es que fue en Plasencia donde La Beltraneja, que ya había vivido en el castillo de Trujillo, contrajo matrimonio con el rey Alfonso V de Portugal en 1475.  La ciudad medieval ofrece un interesante paseo entre sus calles, su muralla, sus puertas, palacios (como el de los Marqueses de Mirabel, descendientes de Álvaro de Zúñiga que apoyó a Isabel al final de la contienda y se convirtió en uno de los principales nobles del reino), casones, conventos, monasterios e incluso catedrales, porque tiene dos unidas.

Palacio del Marqués de Mirabel, Plasencia
Palacio del Marqués de Mirabel, Plasencia

El Monasterio de Guadalupe, amuleto de Isabel de Castilla.

Sin ninguna duda, el lugar más importante en la historia de los Reyes Católicos es la villa de Guadalupe. Isabel acudió a la villa por primera vez en 1464, con motivo del intento de acordar su boda con Alfonso V de Portugal, finalmente esposo de La Beltraneja. La pasión de la reina por la Virgen y por el Monasterio, patente en sus numerosas visitas. En Guadalupe fue custodiado su testamento por los monjes hasta que se trasladó al Archivo General de Simancas, en Valladolid (en la actualidad sólo se conserva la envoltura del mismo en el Monasterio). En la localidad de Las Villuercas se dispusieron las órdenes para que Cristóbal Colón partiera a su búsqueda de las Indias. El 20 de junio de 1492, los Reyes Católicos firmaron las cartas a los alcaldes de Palos y Moguer para pedirles que ayudaran a Colón en el aprovisionamiento y preparación de sus carabelas para la travesía. Colón también estuvo varias veces en la Puebla, trayendo incluso a dos nativos americanos que fueron bautizados en la pila que hoy se encuentra en la fuente de la plaza de Santa María. El Real Monasterio de Guadalupe es un conjunto arquitectónico de gran armonía en el que predominan los estilos gótico y mudéjar, aunque también tiene pinceladas renacentistas, barrocas y neoclásicas. Además de las bellezas de la Puebla y del Monasterio, los parajes de Las Villuercas son otro atractivo que sumar al histórico. Existe una ruta que une Cañamero con Guadalupe lleva el nombre de Isabel la Católica y recorre el antiguo camino que utilizaban los Reyes Católicos para acceder al Palacio de Mirabel, en el que se alojaban. Haga click aquí para acceder a ella.

Para concluir, hay dos localidades que debemos destacar la historia de los Reyes Católicos en Extremadura: Madrigalejo, donde falleció Fernando el Católico el 23 de enero de 1516 y el Monasterio de la Puebla donde descansan los restos del rey Enrique IV, hermano por parte de padre de la reina Isabel, además de la madre de éste, María de Aragón .

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